El límite base para un usuario verificado son 30.000€ anuales para depósitos a través de transferencia bancaria y de 10.000€ anuales para criptomonedas. Estos límites se pueden ampliar aportando documentación que justifique el origen de los fondos depositados. Superar los límites pueden suponer el bloqueo temporal de retiros hasta aportar la documentación solicitada.